Si ahora mismo tuvieras que explicar que va a pasar con tu dinero en los próximos años… ¿lo tendrías claro?
La mayoría no.
No tienen un plan.
Solo esperan que todo salga bien.
Algunos ni se lo han planteado.
Otros abren la app del banco, se estresan y lo dejan para otro día.
Y otros directamente no saben ni por dónde empezar.
Trabajan.
Ganan dinero.
Toman decisiones.
Pero en el fondo no saben si lo están haciendo bien.
Solo hacen.
Pueden estar acertando.
O pueden llevar años equivocándose.
El problema es que no lo saben.
Y si les pides que te expliquen su plan financiero…
Se quedan en blanco.
Y ojo.
Esto casi nunca es falta de dinero.
Es falta de claridad.
Y pasa en todos los niveles:
Desde gente con deudas hasta las cejas
a personas que la cantidad de dinero que tiene les provoca estrés.
Van a ciegas.
Y hay algo que tienes que tener claro:
SIN CLARIDAD NO HAY PARAÍSO
Puedes vivir bien.
Pero no en tu mejor versión.
No con la tranquilidad de saber que estás aprovechando todo lo que tienes.
Así que vamos a lo importante
Para no tener dudas con tu dinero necesitas dos cosas:
Dos.
– Saber exactamente qué haces con lo que ganas
– Tener un plan claro de futuro
A partir de aquí solo puedes ser uno de estos tres tipos de personas:
1. El ingeniero
Lo tienes todo bajo control.
Sabes qué entra, qué sale y qué va a pasar en 10, 20 o 30 años.
Si eres este no me necesitas.
O bueno, sí.
Si quieres que revisemos todo y pulamos detalles que se te escapen
En ese caso podemos hablar
2. El caótico funcional
A final de año haces una suma y una resta y las cuentas cuadran.
Pero tienes el dinero por ahí de cualquier manera.
Desordenado como un trastero sin estanterías.
Si es tu caso, te diré algo:
Lo más seguro es que estés perdiendo pasta
La inflación se esté comiendo tu dinero
Y en unos años veas que llegas tarde a la jubilación
3. El evaporador
Ganas dinero.
Pero desaparece cual truco del mago pop
No sabes en qué.
No sabes exactamente como.
Pero se fue sin dejar rastro
Y con la sensación de no haberlo disfrutado.
Día 20 ya miras la cuenta pidiendo la hora
10 años trabajando. Cero ahorros.
Invertir te suena a chino.
Bien.
Si quieres dejar de dudar, poner orden o simplemente abrir la app de tu banco con la misma tranquilidad con la que entras a instagram a ver reels…
Sigue leyendo.
Tengo una consultoría. 300€.
No va por horas ni por minutos.
Tú y yo.
No vendo mi tiempo.
Vengo a resolver tu caso.
Funciona así:
Primero
Te mando unas preguntas.
Si veo que no puedo ayudarte, te lo digo.
Si puedo, preparo tu caso.
Segundo
Videollamada.
Entramos en detalle
Y diseñamos un plan que funcione
Tercero
Te entrego tu nueva estructura y el plan por escrito.
Todo claro.
Ordenado.
Listo para aplicar.
Rellena el formulario y veré si puedo atender tu caso
SIN CLARIDAD NO HAY PARAÍSO. CONSULTORÍA FINANCIERA
Como te he dicho, la sesión no va a tiempo.
Durará lo que haga falta hasta resolver el caso.
Normalmente entre una hora y hora y media está arreglado
Pero si se nos hace tarde y tienes que llevar tu hijo al fútbol seguimos mañana
Y si en media hora está listo, pues mejor para los dos.
Lo que sí que no hago es dar garantía como si fuera El Corte Inglés.
Lo que te prometo es otra cosa
– Decirte que no puedo ayudarte si veo que no podré hacerlo.
– Poner todo mi conocimiento a tu disposición
– Trabajar siempre con los pies en el suelo y lejos de recetas millonarias.
– No te propondré nada que tus capacidades financieras no puedan conseguir
– Irme a dormir con la cabeza estrujada, como me suele pasar.
¿Es caro o es barato?
Pues verás
– Si llevas años sin ahorrar, y consigo que ahorres 200 euros por mes, en nada ya me has amortizado. No digamos mantienes eso durante 20 años.
– Si tienes tus ahorros parados hace tiempo
probablemente ya has perdido más de lo que cuesta esto.
– Y si trazamos un plan de inversión que te genere intereses durante 10 años, lo más probable es que dentro de un tiempo te resulte ridículamente barato.
Rellena el formulario y veré si puedo atender tu caso
SIN CLARIDAD NO HAY PARAÍSO. CONSULTORÍA FINANCIERA
Casos típicos
– Tengo dinero invertido y no sé bien en qué (el del banco me pilló con la guardia bajada ese día)
– Tengo una hija y quiero planificar su futuro
– Tengo ahorros y una hipoteca. No sé si invertir o amortizar
– Creo que lo hago bien, pero pienso que podría hacerlo mejor
– Un tío lejano que vivía en Escocia me ha dejado toda su herencia y no quiero cagarla
– Le debo al banco y a mi suegra. No veo salida
– Quiero rentabilizar mi nómina. Vivir mejor sin ganar más
Rellena el formulario y veré si puedo atender tu caso
SIN CLARIDAD NO HAY PARAÍSO. CONSULTORÍA FINANCIERA
Para terminar:
Contratar a un asesor financiero no es un gasto, es una inversión.
Eso, y que probablemente si no haces nada con tu dinero ya estés pagando.
Sólo que no lo ves.
Pere Canet
Asesor financiero (EIP – licencia 39.832)
Rellena el formulario y veré si puedo atender tu caso