Una consulta. 170 euros.
IVA incluido, claro.
Puede parecerte mucho o un regalo.
Hacemos una cosa.
Te explico de qué va y al final decides.
Mira.
Te pongo ejemplos que trato.
Hay personas que llevan años intentando ahorrar.
Cobran todos los meses, pagan sus cosas y vuelven a quedarse prácticamente a cero.
No saben qué cambiar.
Pues nos sentamos, ponemos sus números encima de la mesa y diseñamos una estrategia
Si el primer mes ahorran 200 euros ya han amortizado la consulta.
Otras quieren invertir, pero no saben por dónde empezar
Depósitos, fondos, inflación, rentabilidad, comisiones…
Cuanto más leen, más dudas tienen.
Les ayudo a entender cómo funcionan las distintas opciones, sus riesgos y qué deberían tener en cuenta antes de decidir.
No les digo qué producto comprar.
Les ayudo a saber qué están mirando.
Porque entre que te cobren un 0,5% de comisión o un 2% sin darte cuenta hay mucha diferencia.
También hay quien simplemente quiere entender mejor sus finanzas.
Nadie le ha explicado qué es el interés compuesto, cómo afecta la inflación a sus ahorros o qué significa asumir riesgos.
Y no quiere tragarse un curso online para luego no poder plantear sus dudas.
Pues me pregunta.
Y se lo explico.
Otros ya hacen las cosas bastante bien.
Ahorran, se organizan y toman sus propias decisiones.
Pero tienen una pregunta rondándoles la cabeza:
«¿Lo estaré haciendo bien?»
A veces encontramos algo que mejorar.
Otras veces descubrimos que lo que están haciendo tiene todo el sentido del mundo.
Y se van más tranquilos.
Porque no de todas las consultas se tiene que salir con una lista de cambios
A veces basta con salir sin dudas y tranquilos.
También hay personas que tienen una decisión importante delante.
Comprarse un coche.
Independizarse.
Pedir financiación.
Afrontar un gasto considerable.
No saben si pueden permitírselo.
Pues hacemos números.
Vemos cuánto les costaría realmente, qué compromisos asumirían y cómo afectaría a su economía.
No decido por ellos.
Pero una decisión de varios miles de euros merece algo más que un «yo creo que puedo».
Y luego están quienes tienen un problema concreto.
Un presupuesto mensual que nunca funciona.
Gastos compartidos que son un lío.
Pagos pendientes.
Una cuestión con la que llevan meses peleándose.
Nos sentamos, la analizamos y buscamos una manera de abordarla.
¿Qué tienen todos estos casos en común?
Pues que esta consulta no consiste en explicarte mi método infalible para gestionar el dinero.
No tengo uno.
Tampoco en decirte en qué tienes que invertir tu dinero.
Consiste en escuchar qué te preocupa, entender tu situación y trabajar contigo sobre esa cuestión.
- Puede que necesitemos hacer cuentas.
- Puede que tengas que entender algo que nadie te ha explicado.
- Puede que quieras comparar alternativas.
- O simplemente contrastar una decisión antes de tomarla.
Una consulta individual. Tu situación. Tus preguntas.
Y mi trabajo es ayudarte a salir con las ideas más claras y sabiendo qué puedes hacer a partir de ahí.
Una cosa importante
Esta consulta no es un servicio para reorganizar toda tu vida financiera ni prepararte un plan financiero integral.
Tampoco voy a recomendarte productos concretos de inversión.
Este trabajo pertenece a los agentes de entidades financieras y empresas de servicios de inversión.
Si lo que buscas es esto, ellos estarán encantadísimos de canalizar todo tu dinero hacia uno de sus maravillosos productos a cambio de una comisión.
En esta sesión trabajaremos una cuestión financiera concreta.
Y no voy a prometerte que después de hablar conmigo ganarás más dinero, ahorrarás una cantidad determinada o multiplicarás tus inversiones.
Eso no sería serio.
Lo que sí pongo encima de la mesa son mis conocimientos como economista, mi formación como Asesor Financiero Europeo y mi experiencia de tres años atendiendo consultas y resolviendo casos.
¿Cómo funciona?
Primero. Me cuentas tu caso.
Lo puedes hacer rellenando el formulario de abajo
Si considero que no soy la persona adecuada para ayudarte, te lo diré.
Si puedo serte de utilidad, prepararé la consulta.
Segundo. Nos sentamos.
Hacemos una videollamada y trabajamos sobre tu cuestión.
Me explicas lo que te preocupa, revisamos los números que hagan falta y resolvemos las dudas que tengas.
En menos de una hora suele estar arreglado.
Tercero. Te llevas claridad.
Sobre tu situación, las alternativas que tienes delante y los siguientes pasos que puedes dar.
Puede que descubras algo que debas cambiar.
Puede que confirmes que vas por buen camino.
O puede que entiendas, por fin, algo que llevabas meses intentando descifrar.
Las tres cosas pueden ser útiles.
¿Merece la pena pagar 170 € por esto?
Depende.
Si tienes una pregunta sencilla que puedes resolver en cinco minutos buscando información en una fuente fiable, probablemente no.
Y si lo que necesitas es alguien que te diga en que productos debes invertir tu dinero exactamente tampoco.
Pero si llevas meses dándole vueltas a una decisión, no sabes por dónde empezar con un problema de dinero o necesitas entender algo que afecta a tu economía
Quizá tenga sentido dedicar una conversación a resolverlo.
Así que esta es mi propuesta
Una conversación preparada, centrada en tu problema y con alguien que se dedica a entender y explicar las finanzas.
Solo necesitas tener una cuestión concreta que te preocupe y querer resolverla
Si quieres podemos sentarnos a trabajarla.